Gastos básicos del hogar: cuáles son y cómo ahorrar en ellos

Gastos básicos del hogar: cuáles son y cómo ahorrar en ellos

Que estemos pasando más tiempo en casa debido al dichoso coronavirus ha hecho que los gastos básicos del hogar se hayan disparado. Sí, quizá hemos ahorrado al no poder disfrutar de nuestras aficiones y caprichitos, pero se ha compensado con facturas más elevadas en todos los suministros.

Y es normal: pasas más tiempo en casa. Pero no por ello debes perder la oportunidad de disfrutar de una tarifa adecuada a tus necesidades. Porque todos preferimos gastarnos unos euros de más disfrutando de cervecitas y de terraceo que no en la factura de la luz.

En el Catador de Cupones no es que seamos ratas, pero nos gusta exprimir al máximo todas las oportunidades para ahorrar. Para ello, no hay mejor forma que comenzar desde dentro de casa. Por eso te proponemos que conozcas los gastos básicos del hogar y cómo ahorrar en ellos.

Electricidad

La luz es la fuente de energía indispensable para nutrir a todos los electrodomésticos de un hogar. A no ser que vivas perdido en una montaña o dentro de una cueva, necesitarás electricidad para sobrevivir incluso en el piso más céntrico de Barcelona.

Ahora bien, no es noticia que cada año la factura de la luz suba, haciendo que todos los consumidores nos pongamos las manos a la cabeza. Pero ¿y si te dijera que hay posibilidades de que estas subidas no te afecten tanto?

Sí, las hay, y son muy fáciles de conseguir: conocer el consumo de los aparatos electrodomésticos. Y es que ahora es más fácil que nunca descubrir cuánto consumen cada uno. Solo tienes que buscar el modelo por internet y sabrás todo lo que te sube en la factura.

Pero no sólo hablamos de lavadoras, frigoríficos y electrodomésticos de cocina, sino de las propias bombillas. Hasta la lucecita parpadeante del televisor cuando está apagado consume. 

¿Nuestro consejo? Si tienes que cambiar de electrodomésticos, busca aquellos de mayor eficiencia energética. Quizás no sean los más bonitos, pero harán que, cada vez que te venga la factura de la luz, te salgan menos canas en la cabeza (si no estás calvo ya).

Agua

No hay nada mejor que una buena ducha tras un duro día de trabajo. Y si nos lo proponemos, una bañera repleta de agua sería perfecta para aliviar todo el estrés acumulado durante la semana. Ahora bien, cada litro de agua pesará a final de mes.

El agua es tan esencial como la electricidad, pero por suerte no es tan cara. Ahora bien, esto hace que seamos capaces de malversarla al creer que no nos va a afectar tanto económicamente. Y realmente se puede ahorrar en agua realizando pequeñas modificaciones en los hábitos diarios.

Vaciar medio depósito de la cisterna del retrete cuando sólo se vaya a orinar, cerrar el grifo de la ducha cuando te estés enjabonando o no dejar correr el agua mientras te lavas los dientes. Sin duda pequeños actos que son muy fáciles de implementar.

Y, como no, siempre es más recomendable ducharse que bañarse. Pero si te lo has ganado, permítete el lujo de disfrutar de un baño relajante.

Gas

No todos los hogares tienen suministro de gas, pero aquellos que sí lo tienen ven como la factura sube en los meses más fríos. Indispensable tanto para la calefacción como para cocinar, por lo que siempre habrá consumo y eso se notará a final de mes.

Para ahorrar en gas no hay mucho misterio: cuando la calefacción esté encendida, cierra todas las ventanas y salidas al exterior. Evitarás que el calor se escape y eso haga que el termostato esté funcionando las 24 horas. También es importante que pongas la temperatura a un nivel adecuado, e incluso programarla para horas puntuales del día.

En lo que respecta a la cocina, siempre sale más a cuenta cocinar con gas que con electricidad. Así que deja a un lado los hornos y microondas eléctricos y céntrate en una dieta que te salga más barata y, sobre todo, sana y equilibrada.

Teléfono e internet

No sé hasta qué punto se puede considerar un gasto básico, pero muchas personas sin teléfono e internet en casa no serían capaces de vivir. Antes sí, ahora no. Es curioso cómo ha entrado de lleno en nuestras vidas para convertirse en un suministro tan indispensable.

La gran ventaja de los servicios de teléfono e internet es que en la actualidad puedes encontrar una infinidad de compañías que te ofrecen tarifas variadas y de todo tipo. Esto te permitirá escoger aquella más acorde a tus necesidades y con la que puedas estar más satisfecha.

Hay una larga lista de proveedores de internet y telefonía a los que puedes acudir, más allá de todos las compañías más grandes y que se publicitan a bombo y platillo. Y en lo que respecta a ahorrar en ello, no sólo depende de tus capacidades negociadoras.

cuenta las tarifas planas, los costes de llamadas, la cantidad de GB disponibles cuando navegues por el móvil, la velocidad de subida y bajada, así como algunos packs en los que puedes añadir suscripciones a servicios adicionales, como Netflix.

Fíjate sobre todo en la letra pequeña, porque a veces nos venden estos servicios a un precio y luego cambian de un mes para otro. Luego vienen las llamadas a atención al cliente y entre llantos nos damos cuenta de que no leímos que era un descuento temporal.

 

Estos serían los 4 gastos básicos de una casa. Luego entraría el pago del alquiler o la hipoteca, pero al no poder negociar demasiado en lo que respecta a descuentos y ofertas, es difícil rascar unos euretes de ahí. 

Al final lo importante no está en ahorrar al máximo, sino encontrar aquellos proveedores que te aporten una garantía de calidad a un precio razonable. Porque, a veces, lo barato sale más caro. Y no sólo en dinero, sino en dolores de cabeza.

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