¿Qué tipos de gastos debes tener en cuenta en tu economía doméstica?

¿Qué tipos de gastos debes tener en cuenta en tu economía doméstica?

Eres joven, te has independizado de tus padres y te has metido en un pisito a vivir tú solo. Todo es juerga y alegría hasta que te empiezan a caer facturas del cielo. Tragas saliva, comienzas a darte cuenta que tu economía doméstica se tambalea como un castillo de naipes y tratas de analizar qué está ocurriendo.

Y lo que ocurre, querido lector, es que te has topado con la realidad. Vivir sólo acarrea tres tipos de gastos que deberás tener en cuenta para no ir con el agua al cuello. Y desde El Catador de Cupones, que ya estamos curtido en esto de ahorrar hasta el último euro, queremos explicarte cuáles son.

Gastos fijos

Se trata de los gastos que vas a tener que pagar sí o sí cada mes. Algunos serán invariables, mientras que otros podrán subir o bajar dependiendo del consumo que hayas realizado. Te acompañarán durante el resto de tu vida, a no ser que vuelvas al nido.

Ellos son el pago del alquiler o la hipoteca, los impuestos municipales, como el de basuras, la comunidad y los suministros (luz, agua, internet y gas). Porque cuando te llegue la primera factura eléctrica no tendrás ni idea de cómo ha podido subir tanto. Es por ello que conocer cómo calcular la factura de la luz te ayudará a ahorrar.

Gastos corrientes

Son gastos que, pese a no ser indispensables para tu día a día, pueden llegar a picar a final de mes. Aún así, querrás tenerlos presentes porque te van a hacer la vida más cómoda y más fácil. No se consideran caprichos, pero querrás invertir en ellos para ser más feliz.

Para que nos entiendas, en los gastos corrientes entran el consumo en alimentación, transporte, ropa, gimnasio y todo aquello que puedes prescindir, pero que mermarían por completo tu calidad de vida. Sí, Netflix y Spotify entran en este apartado. 

Gastos extraordinarios

Seguramente ni te los veas venir. Suelen aparecer de forma oportuna y andas flojo de dinero. Los gastos extraordinarios son algo puntual, que no se suelen tener mucho en cuenta, pero agradecerás tener un colchón económico para enfrentarlos.

En este caso, en los gastos extraordinarios entrarían la reposición de electrodomésticos estropeados, los servicios de fontanería y electricista cuando algo no vaya bien en casa, accidentes con el coche y acudir al fisioterapeuta cuando tengas los hombros tan subidos por el estrés que se te esté formando una chepa.

¿Cómo minimizar los gastos en tu economía doméstica?

Cada hogar es un mundo, y las circunstancias de cada uno son muy distintas. Ahora bien, siempre se pueden dar algunos consejos para ayudar a aquellos que van más perdidos en todo esto de independizarse y salir vivo. Aquí tienes algunos de los que nos han sido más útiles.

Encuentra aquellas tarifas fijas que más se ajusten a tus necesidades

Sobre todo en lo que respecta a internet y la luz. En la actualidad hay tantas opciones, promociones, descuentos y competencia que te va a ser fácil encontrar aquella compañía que te ofrezca un servicio más barato.

Compara, compara y no dejes de comparar. Negocia con los comerciales, apriétales las tuercas y consigue tarifas que te sean ventajosas. Y en lo que respecta a la electricidad, puedes aprovechar las tarifas de discriminación horaria, personalizando aún más el consumo de este suministro según tus preferencias.

Ahorra un porcentaje de tus ingresos cada mes

Llevar tu economía doméstica al detalle es esencial, no sólo para poder asumir los gastos extraordinarios cuando surjan, sino para saber si te puedes dar el caprichito que te mereces después de tanto esfuerzo doblando el lomo.

Así que calcula todo lo que ingresas, réstale tus gastos aproximados y lo que te quede de “beneficio”, no lo inviertas todo en diversión: guarda un poco cada mes, ya sea para evitar sustos y tener que pedir un préstamo o para ese viajazo que te vas a pegar en verano. Pero, claro, tienes que ganártelo como una hormiguita.

Aprovecha todos los descuentos para minimizar tus gastos corrientes

Si estás en Groupon, ya lo estarás haciendo. Y es que cualquier porcentaje mínimo que puedas rascar a cada gasto será beneficioso para tu cartera. Muchos descuentos son temporales, por lo que tener cierta visión de futuro te ayudará a saber si vale la pena aprovecharlo o sólo es una maniobra comercial para sacarte pasta.

Donde más se pueden aprovechar es en los supermercados, tanto en aquellos que te puedes sacar un carné de cliente e ir acumulando puntos como los que te dan descuentos tras cada compra que realices. Y, sin lugar a dudas, los días sin IVA y similares.

 

En definitiva, sé inteligente. Vivir sólo te trae muchas más ventajas que desventajas, pero no saber gestionar tu propia economía doméstica puede invertir completamente la balanza. Procurar que cada mes tengas saldo positivo no sólo te permitirá vivir con mayor comodidad, sino estar menos estresado a final de mes.

Deja una respuesta