Viajar de forma sostenible: ¿qué debes tener en cuenta?

La sociedad cada vez es más consciente del daño que la humanidad ha causado en el medio ambiente. Por ello, muchas personas quieren poner su granito de arena para reducir el impacto que generamos sobre él.

Para conseguirlo hay que cambiar todos esos malos hábitos, malas costumbres y aprender unos principios fundamentales para cuidar el planeta. Si te gusta viajar, esto es especialmente importante para evitar dejar una huella irreparable fuera de casa. Conoce cómo puedes viajar de forma sostenible, disfrutar de tu aventura y cuidar del medio ambiente.

Reducir, reutilizar y reciclar

Conocidas también como las “tres erres”, es uno de los hábitos fundamentales para cuidar el medio ambiente, ya sea en tu casa como en China. Primero reduciendo comprar o consumir productos que generen residuos nocivos, evitando que ocupen demasiado espacio en contenedores.

Luego, la reutilización es esencial. A parte de que permitirá que un producto tenga un tiempo de vida más prolongado, también te ayudará a minimizar costes y conseguir algo de ahorro. Las pilas recargables, las botellas y las bolsas de lino son ejemplo de ello.

Por último, el reciclaje es la clave para que los materiales vuelvan a ser transformados en productos útiles. Para ello las personas deben ser conscientes de cómo reciclar correctamente, en qué contenedor va cada residuo y animar a las futuras generaciones a adoptar estos hábitos.

Llena tu maleta con cosas que puedas traer de vuelta a casa

Y es que esta es una de las mejores formas de asegurarse que no dejarás basura en ningún lugar que visites. Minimizarás el impacto que puedan generar en el medio ambiente además de poder aprovechar todas las veces que quieras estos recursos para otro viaje.

Hay que tener en cuenta que no todos los materiales son reutilizables ni reciclables. En ese caso, procura que los desechos acaben en el lugar correcto. Y si no hay contenedores adecuados, lo mejor es meterlos en una bolsa y llevarlos hasta encontrar el espacio donde depositarlos.

Evitar comprar elementos de plástico de un solo uso es uno de los mejores ejemplos. Desde los vasos, platos, cubiertos, frutas envueltas en plástico y pajita son objetos muy útiles, pero que en un momento de distracción pueden ensuciar el bello paraje natural que estás disfrutando.

Compensa tus emisiones de CO2

Si realmente tienes que viajar en avión, puedes calcular la cantidad exacta de CO2 que emite tu vuelo. Así sabrás cuánto dinero podrías invertir para compensar la huella de carbono que dejaste durante un determinado trayecto.

En el caso de elegir este método, generalmente aconsejan donar directamente a proyectos ecológicos. Preferiblemente proyectos que trabajen con energías renovables. Aunque tienes la opción de donar para la reforestación, nunca sabes si los árboles plantados serán talados más adelante.

Es cierto que si optamos por compensar estas emisiones con dinero, habrá quien diga que seguiremos utilizando el avión. De cualquier manera, a la larga, tendrás que pensártelo dos veces antes de volar entre lugares cercanos.

Viaje minimalista

Si aún así prefieres volar, es bueno saber que cuanto más pesado es el avión, más contamina el medio ambiente. Por ello es mejor tratar de viajar con lo esencial y reducir al máximo el peso de nuestras maletas.

Para ello puedes optar por empaquetar la ropa justa y necesaria para el viaje, más un extra por si tienes algún incidente. Evitar cargar electrodomésticos como secadores de pelo, depiladoras y alisadores de pelo. O cualquier otra cosa que creas que vas a necesitar pero sabes que en el fondo es realmente innecesario.

En definitiva, la planificación no sólo es un valor clave para realizar un viaje adecuado, sino para minimizar la carga en los equipajes. Puedes encontrar un montón de consejos para hacer un equipaje minimalista y que de seguro te sorprenderán.

Viajar en temporada baja o media temporada

Viajar en temporada baja o media temporada tiene muchas ventajas. Para comenzar, podrás evitar el bullicio, el estrés y las masificaciones de las grandes ciudades y de aquellos lugares turísticos más visitados en el mundo.

Por ejemplo, puede ser una locura viajar a Venecia en verano. En cambio, hazlo en invierno y verás que el número de personas en la ciudad ha disminuido significativamente. Esto te permitirá disfrutar mejor de los preciosos canales venecianos y de todos sus monumentos.

Otra ventaja es, por supuesto, que encontrarás descuentos especiales y ofertas interesantes, lo que ayudará a poder abaratar el viaje e incluso ahorrar sin necesidad de sacrificar unas buenas vacaciones. 

Escoge alojamientos ecológicos

Muchas casas rurales y otros alojamientos que tienen la etiqueta “ecológica” realmente no lo son. Y es que a pesar de que cuiden mucho su estética, a veces hay materiales o elementos que no son especialmente amables con el medio ambiente.

En el caso de que prefieras elegir alojamientos ecológicos para tus vacaciones, no dudes en escribir y preguntar a los propietarios cuáles son sus políticas y qué acciones realizan para cuidar el medio ambiente.

Ejemplo de ello puede ser comentar si la casa o alojamiento está equipada con pajitas de un solo uso, cuenta con los recipientes adecuados para una clasificación correcta de reciclaje u optado por el uso de luces LED y electrodomésticos de bajo consumo.

La finca La Protectora de República Dominicana es un ejemplo a seguir de este estilo de alojamiento ecológico. Utilizan cabañas construidas con madera local, sus trabajadores son residentes de la comunidad y en las comidas siempre utilizan productos típicos y regionales.

Reutilizar toallas de hotel

Es cierto que tener una toalla limpia cada día es una comodidad fantástica en un hotel, pero este pequeño detalle hace que se laven montañas y montañas de toallas a diario. Y eso, a la larga, es mucha agua y muchos recursos utilizados.

Algunos hoteles ya tienen políticas que invitan a que utilices la misma toalla varias veces, así que ponerla colgada tal como indican en las instrucciones del baño ayudará al ahorro de agua. 

Para evitar encontrarte la toalla húmeda la siguiente vez que te duches, puedes colgarla en algún sitio que se airee. Algunos colgadores del baño son ideales, y si tu habitación tiene balcón puedes dejarla que se seque al aire libre.

Apoya a las empresas locales

Acudir a empresas locales es una buena oportunidad para incentivar la economía de esa región. Desde la compra en mercados de agricultores, realizar las comidas en restaurantes tradicionales o incluso acudir a una empresa de turismo local en vez d una gran agencia internacional.

Esto último es muy interesante ya que los trabajadores locales conocen muchísimo mejor la zona, ofrecen recomendaciones de buenos lugares que merecen la pena visitar y consejos para disfrutar más la comida local.

Una idea que funciona es utilizar el Google Maps para explorar la ciudad o lugares a donde vas de vacaciones, descubriendo así los restaurantes, alojamientos y múltiples servicios que puedas necesitar. También ayudará a que te ubiques una vez estés allí.

Protector solar que no daña el mar y los arrecifes

¿Sabías que los materiales que utilizan los protectores solares pueden dañar el mar? Y sobre todo los corales y otras especies marinas muy sensibles a los diferentes químicos. Parece mentira que algo tan esencial pueda causar tanto daño.

Es por ello que, a la hora de comprar protector solar, no sólo te fijes en cómo te protege a ti, sino los productos que utiliza para evitar que te quemes. En concreto, debes fijarte que no contengan ni oxibenzona ni octinoxato, los más nocivos para los océanos.

Hay marcas concretas que son amistosas con el medio ambiente, como la española Fuka Eri y la autraliana Sustomi. Sus protectores solares no dejan residuos nocivos cuando te bañas en el agua, además de contar con políticas activas para el cuidado del medio ambiente.

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